La práctica de un deporte puede entenderse como un reto de superación personal. Mas para Gisela Toledo, gerente de Sportfix, el deporte no solo implica lo obvio, se ha convertido en el medio para ayudar y extender la mano a quien más lo necesita.
Ha hecho trabajos de colaboración en la ruralidad de Sudáfrica, Kenia, Uganda y Ruanda. Cuando llegó a Ecuador empezó a ejercer su profesión y fundó Sportfix. Pero, lo que más le ha llenado de felicidad es colaborar en proyectos sociales.
El primero fue Arkadian Race (2015), una carrera desarrollada con Sierraloma. Entre los competidores se incluyó a deportistas top de Olimpiadas Epeciales. Tiempo después ocurrió el terremoto de Manabí (abril 2016), en el que murieron 673 personas. Su amigo Millán Ludeña la invitó a colaborar en la dirección de 240 UNICEF. Valentí SanJuan corrió 240 km en cuatro días, desde Manta a Pedernales. Así lograron recaudar USD 100 000 para los niños damnificados por este desastre natural.
Desde hace cuatro años participa de Kayakeando Cuyabeno, en donde 12 deportistas recorren 113 km, para llevar donaciones a comunidades alejadas y fomentar el turismo. ‘Aunque suene a poco, esto tiene un impacto real en la vida de las personas que ayudamos, como de nosotros los deportistas’, asegura Toledo. Otro de los proyectos que recuerda con cariño es la propuesta que le hizo, en 2017, a Sebastián ‘Zuko’ Carrasco, para subir el Kilimanjaro en handbike. Incansable como es, este año desea ayudar en Tanzania a una población sin acceso al agua.
En Ecuador, junto a Pato Vergara, juntaron fondos para colaborar en un proyecto de Teresa Yépez, una esmeraldeña dedicada a la ayuda social en su provincia y conocida como ‘la soldadora’. El objetivo era reunir dinero para terminar la construcción de una casa para niños huérfanos y llevarles obsequios de Navidad. El desafío deportivo fue pedalear una ruta de Esmeraldas a Mindo, desde allí correr hasta el Rucu Pichincha y finalmente bajar en bicicleta hasta Cumbayá.
La pandemia nunca la detuvo. Acompañada de Holguín y Esteban Ortiz, organizaron un handcycle para cruzar Ecuador en 10 días a puro brazo. Con este proyecto, Bicibilizando, donaron varias sillas de ruedas a personas de escasos recursos. Su espíritu aventurero lo ha transmitido a su hijo, quien nunca ha sido un impedimento para su actividad deportiva y social. Junto a él asiste a Kayakeando y hasta viajaron a Turquía, donde vivió la experiencia más maravillosa cuando volaron en un globo a través de Capadocia.
Gisela ha colaborado en la recuperación de Agustín Delgado, Iván Vallejo, Sebastián ‘Zuko’ Carrasco, entre otros deportistas de élite.
