En un día común de agosto de 2015 en Aloasí, a las afueras de Machachi, se veía a un grupo de deportistas practicando con cuerdas altas, sobre unas torres. Es una actividad normal para desarrollar el sentido de trabajo en equipo para empresas. Entre aquellos estaba Sebastián ‘Zuko’ Carrasco, quien por una mala comunicación con su equipo cayó súbitamente al piso, desde una altura de 12 metros. Su vida no volvió a ser la misma, sufrió una lesión medular a nivel del cuello y perdió la movilidad de sus piernas.
Tras el accidente, pasaron dos años antes de que volviera a la práctica deportiva. Estuvo informándose sobre las llamadas handbikes (bicicletas impulsadas por los brazos). Con una de estas participó de la carrera Quito Últimas Noticias 15K. Después vinieron maratones, el Ironman de Manta, entre otras. Mas la necesidad de regresar a la montaña se hacía cada vez más latente. Desde junio de 2017 al ‘Zuko’ Carrasco le propusieron subir al Kilimanjaro, en Tanzania (África). En ese proyecto sintió el apoyo abrumador de familiares y amigos, que veían no solo un deseo de llegar a una cumbre, sino a un deportista que hizo de la adversidad una oportunidad para reconstruir su vida.

Tras dos años, en septiembre de 2019, logró coronar el Kilimanjaro. Aparte de toda la alegría y euforia que sentía en ese momento el Zuko Carrasco, inmediatamente pensó qué se viene después. La respuesta fue un nevado: el Cayambe. Transcurrieron un par de años más para cumplir con ese sueño, aparte del apoyo de sus amigos, que siempre están ahí para él, debió adaptar un mecanismo de esquí en su handbike. Pero eso solo fue una parte de esta aventura. Para descender del Cayambe, Sebastián entrenó otro deporte, el parapente. Así logró llegar a tierra y finalizar con éxito su escalada. Lo que se viene a futuro es el Cotopaxi y los Juegos Panamericanos.
Es una historia inspiradora y rodeada de logros conseguidos, en un camino que no ha sido fácil. Lo primero que debió hacer el ‘Zuko’ Carrasco fue aceptar su condición tras el accidente, así como perdonar a los responsables de su caída. Después de lo ocurrido en Aloasí, Sebastián perdió su empleo, no quería saber de nadie, pese a que había sido nuevamente padre. Incluso, pensó que su vida debía terminar. Sin embargo, y en muy buena hora, eso no pasó. Lo que sí sucedió es que el ‘Zuko’ se convirtió, de alguna manera, en el portavoz de las personas y deportistas con discapacidad, quienes lo único que piden son más oportunidades y apoyo para facilitar su movilidad, indistintamente de donde vengan.
El documental ‘Libre’ narra como el ‘Zuko’ Carrasco logró la hazaña de coronar el volcán Cayambe (5.790 m).
